FAQ

Funciona con vehículos que cumplen el estándar OBD-II o EOBD. En la práctica eso cubre casi todos los coches de gasolina vendidos en EE. UU. desde 1996, en la Unión Europea desde 2001 (2004 para diésel) y la mayoría de los vehículos modernos en los demás mercados. Eliges tu coche en un amplio catálogo de marcas y modelos, y los protocolos fuera del estándar se atienden lo mejor posible.
Un adaptador ELM327, que es el estándar del mercado y el que habla la aplicación. Puede ser Bluetooth, Wi-Fi o USB. Dos avisos que ahorran disgustos: los adaptadores de enlace propietario o cifrado, que solo funcionan con la aplicación de su propia marca, no sirven; y los clones muy baratos son una lotería, porque copian el nombre pero no el comportamiento. Escribimos una guía entera sobre esto en Adaptadores OBD.
Sí, pero solo mientras conduces. El recorrido de los datos siempre es coche → adaptador → móvil → destino: es el teléfono el que habla con el adaptador, interpreta las respuestas de la centralita y graba el viaje. Puede quedarse en el bolsillo o en el soporte, con la pantalla apagada, pero tiene que estar en el vehículo durante el trayecto. Terminado el viaje, llévate el móvil contigo: nada obliga a dejarlo en el coche.

Conviene saber también que buena parte de la aplicación no depende del adaptador. Registrar repostajes, gastos, servicios, mantenimientos, ingresos y recordatorios, consultar el historial de viajes y de costes, ver dónde aparcaste y anotar un viaje a mano funciona sin ninguna conexión con el coche. E incluso sin adaptador la aplicación puede grabar viajes por GPS.
Depende de lo que signifique "apagado" en tu coche, y eso cambia bastante entre combustión y eléctrico.

En coches de combustión, en general no: la centralita se duerme junto con el contacto y no hay nada que leer, aunque algunos modelos siguen despiertos unos minutos después de apagar.

En híbridos y eléctricos la frontera es otra. Un híbrido puede estar listo para circular con el motor de combustión parado, y en ese estado la centralita responde con normalidad, con el régimen a cero. Un eléctrico no tiene ralentí: el equivalente a encendido es el estado de listo, y varios módulos siguen activos fuera de él, sobre todo durante la recarga, cuando suelen responder al OBD.

En cualquiera de los casos, si conectas el teléfono antes de que el coche despierte, la aplicación sigue intentándolo en segundo plano y retoma sola en cuanto la centralita responde. Y nada de esto se confunde con la telemetría de fábrica (del tipo OnStar y similares), que usa un módem propio del fabricante y no pasa por el puerto OBD.
Sí. Car 2 Home es offline-first: la lectura de sensores, la grabación de viajes, el registro de repostajes y la consulta de códigos de avería ocurren enteramente en el teléfono, sin depender de la conexión. Internet solo entra cuando quieres sincronizar entre dispositivos o exportar a tu hogar conectado.
En español, inglés, portugués, alemán, francés, italiano, neerlandés, turco, polaco, ruso, ucraniano, japonés, griego, checo, eslovaco, húngaro y croata. Cambias el idioma dentro de la aplicación, sin depender del idioma del sistema. Si encuentras una traducción rara o equivocada, avísanos en Ajustes > Reportar un error: las correcciones de idioma son bienvenidas y entran en las siguientes actualizaciones.

Sí. Cada medida tiene su propia unidad, y toda la app la sigue: historial, gráficos, exportaciones y lo que se publica en tu domótica.

Eliges por separado distancia y velocidad, volumen de combustible, consumo, temperatura, presión, caudal de aire, par motor, potencia del motor y peso, así que las convenciones mixtas funcionan: millas con litros en el Reino Unido, kilómetros con psi en Brasil. Una instalación nueva empieza con las unidades habituales de la región del teléfono.

Elegir adaptador tiene detalles suficientes para cambiar la decisión de compra, así que dedicamos una página entera al asunto. En Adaptadores OBD encuentras qué funciona en cada sistema, la diferencia entre los tipos de conexión, los errores de compra más comunes y los modelos que recomendamos.
Es lo esperado y no es un problema. Los adaptadores Bluetooth LE no se emparejan desde los ajustes del sistema: se descubren y se conectan dentro de la propia aplicación Car 2 Home, en la pantalla de Conexión. Abre la aplicación, elige la pestaña BLE y selecciona el adaptador en la lista.
Sí, en Android. Conectas el adaptador al móvil con un cable OTG y autorizas el acceso cuando el sistema lo pida. El dispositivo necesita soporte USB host, que es habitual pero no universal. En iPhone y iPad no hay camino por cable, así que en esas plataformas la elección está entre BLE y Wi-Fi. Puedes ver más detalles en la página Adaptadores OBD.
Sí, en las dos plataformas. El adaptador Wi-Fi crea una red propia: conectas el teléfono a esa red antes de abrir la aplicación y luego indicas la IP y el puerto en la pantalla de Conexión. Ten en cuenta que, mientras esté conectado al adaptador, el teléfono normalmente se queda sin internet por Wi-Fi, porque esa red no tiene salida. Puedes ver más detalles en la página Adaptadores OBD.
Funciona, siempre que la unidad tenga la Play Store y Google Play Services, lo que descarta buena parte de las unidades genéricas. Conviene saber que las pantallas de la aplicación están diseñadas en vertical: funcionan en horizontal, pero el aprovechamiento visual es mejor en un móvil. La aplicación no fuerza la orientación, así que decide la unidad.
Sí, mientras dura el viaje. Graba con la pantalla apagada usando un servicio en primer plano, el que mantiene la notificación fija, y se conecta sola cuando entras en el coche.

Para que eso funcione, dos cosas dependen de ti. La primera es conceder todos los permisos que pide la aplicación, en especial el de ubicación en segundo plano, eligiendo la opción que da acceso siempre, y no solo mientras la aplicación está abierta: sin él el sistema suspende la ubicación en cuanto sales de la aplicación, que es exactamente la situación del teléfono en el bolsillo mientras conduces. La segunda es desactivar la optimización de batería para Car 2 Home, o el sistema cerrará la aplicación en mitad del viaje. Marcas como Samsung y Xiaomi son especialmente agresivas en esto.

Y conviene dejar claro que esto vale solo durante el viaje. Cuando termina y se cierra la conexión con el adaptador, la aplicación cierra el servicio, la notificación desaparece y vuelve a dormir, sin consumir batería en segundo plano. Se despierta de nuevo por la forma de inicio que elijas: la reconexión automática al entrar en el coche, la Detección de conducción en Ajustes > Navegación, que funciona incluso sin adaptador, o una rutina del propio sistema que abra la aplicación cuando el teléfono se conecte al coche.
Graba. La aplicación tiene dos formas de despertar: la restauración de estado de Bluetooth LE, que reacciona cuando el adaptador reaparece, y las actualizaciones de ubicación de iOS, que reaccionan al movimiento.

Igual que en Android, esto depende de que concedas los permisos que pide la aplicación, en especial el de ubicación en segundo plano y el de Bluetooth. En Ajustes > Navegación existe además el control Reconexión en segundo plano, exclusivo del iPhone, donde regulas cuánto tiempo y con qué frecuencia insiste la aplicación en reconectar cada vez que despierta.

Hay un detalle de iOS que vale mucho conocer: si cierras la aplicación a la fuerza, deslizándola hacia arriba en el selector de aplicaciones, Apple deja de relanzarla cuando el adaptador reaparece. La aplicación necesita dormirse sola, no ser cerrada. En ese caso el viaje no se pierde por completo, porque la segunda forma de despertar, la del movimiento, sigue valiendo incluso tras el cierre forzado. Pero solo se dispara tras unos 500 metros de recorrido, así que el comienzo del viaje se queda fuera. Dejar que la aplicación se cierre sola es lo que garantiza el viaje entero.

Y como en Android, todo esto vale solo durante el viaje: cuando termina, la aplicación vuelve a dormir. También puedes crear una automatización en la app Atajos, del tipo «cuando se conecte al Bluetooth del coche, abrir Car 2 Home», que da una tercera vía de arranque.

En Android, sí. En Iniciar la app al arrancar el coche, en la pantalla de Conexión, eliges el Bluetooth de tu coche en la lista y el sistema abre la app cuando ese dispositivo aparece. El coche tiene que estar emparejado antes en los ajustes de Bluetooth de Android.

En iPhone el sistema no lo permite, y la vía es una automatización creada una sola vez en la app Atajos: cuando el Bluetooth se conecte a tu coche, abrir Car 2 Home.

En cualquier caso, la grabación no depende de que la app esté en pantalla. Lo que aporta el inicio automático es que la app reconecte antes.

El catálogo cubre cientos de marcas y miles de modelos, pero no toda versión de todo año fabricado. Si el tuyo no está, usa la opción Ingresar manualmente: en el alta del vehículo, toca el + y escribe la marca y el modelo.

Evita elegir un modelo parecido. Los nombres similares suelen ser coches distintos, como Corolla y Corolla Cross, y es a partir del modelo como la aplicación sugiere el perfil avanzado del fabricante. Un vecino de nombre puede traer el perfil equivocado, lo que estorba más que quedarse sin perfil alguno.

Escribirlo a mano no limita la lectura: los sensores OBD-II estándar dependen de la centralita del coche, no del nombre registrado. El modelo pesa en la sugerencia del perfil avanzado y en los cálculos que usan motor y depósito.
Además de los sensores OBD-II estándar, que todo coche entrega, cada fabricante expone sensores propios con códigos particulares. Car 2 Home trae un catálogo de esos, con miles de sensores mapeados en perfiles por modelo, cubriendo decenas de marcas. En Ajustes > Perfiles de sensores ves tres pestañas: Estándar (los integrados), Avanzado (el catálogo del fabricante) y Usuario (los tuyos). La aplicación sugiere el perfil avanzado de tu vehículo; es uno por vehículo, e instalar otro sustituye al anterior.
Funciona. En el control de costes, la recarga se anota como un repostaje, con consumo propio en km/kWh, y un híbrido enchufable mantiene combustible y electricidad separados, cada uno con su media.

En las lecturas en vivo, el alcance viene de los perfiles avanzados: el catálogo cubre eléctricos e híbridos de decenas de marcas, europeas, asiáticas y americanas, con sensores que solo existen en esos coches, como el estado de carga de la batería de alta tensión, la corriente y la temperatura del paquete, la tensión de las celdas y la refrigeración de la batería.

Lo que varía es cuánto decide exponer cada fabricante por el puerto de diagnóstico, y eso cambia de modelo a modelo. Merece la pena instalar el perfil avanzado sugerido para tu vehículo y comprobar en Sensores soportados qué entrega.
Depende. Algunos vehículos anteriores al OBD-II traen un conector de 16 pines donde el adaptador encaja físicamente, pero hablan un protocolo OBD-I propietario, que no se lee. Comprueba en la ficha técnica del vehículo si es explícitamente compatible con OBD-II o EOBD.
En parte. Hay perfiles de moto en el catálogo, pero la barrera suele ser física: la mayoría de las motos no usa el conector OBD-II de 16 pines, sino un enchufe propio del fabricante, de 4 o 6 pines. En ese caso hace falta un cable adaptador específico de la marca antes que nada. Con el conector resuelto y la moto hablando OBD-II, la aplicación lee con normalidad.
En parte, y vale entender dónde está el límite. Los Tesla no traen el conector OBD-II de fábrica, pero existen mazos de cables a la venta que convierten el conector propietario del coche al estándar de 16 pines, y con ellos un adaptador común encaja físicamente.

El problema es lo que viene después. Al ser eléctricos, los Tesla prácticamente no implementan los comandos OBD-II estándar, y los datos que interesan circulan por un bus propietario. Propietarios de Tesla informan de que las aplicaciones que consultan el coche comando a comando, que es como funciona la nuestra, no reciben respuesta, y por eso las aplicaciones hechas para la marca tuvieron que decodificar ese bus por su cuenta. Todavía no hemos probado la aplicación en un Tesla, así que no hay garantía de lectura en vivo ni siquiera con el mazo instalado.

Lo que sí funciona es todo lo que no depende del adaptador: Tesla está en el catálogo, así que registras el vehículo y usas las recargas con consumo en km/kWh, gastos, servicios, mantenimientos y recordatorios, además de los viajes grabados por GPS.
Puedes. Cada vehículo tiene su propio historial de viajes, repostajes, gastos, mantenimientos y perfil de sensores, y nada se mezcla entre ellos. Cambias el coche activo con el selector de la tarjeta del vehículo, en la pantalla de inicio, que aparece cuando hay más de uno registrado, o en Ajustes > Mi Garaje. Durante un viaje en curso el selector queda bloqueado, para no mezclar los datos de dos coches en el mismo viaje. Si un vehículo salió de tu vida pero quieres conservar el historial, puedes archivarlo: sale del cambio rápido y sigue consultable, sin borrar nada.
En la primera conexión la aplicación pregunta a la centralita qué sensores soporta y guarda la respuesta, así que la lista es la de tu coche, no una genérica. Ves el resultado en Sensores soportados, en el área de Mecánico. Si instalas un perfil avanzado, existe además la opción de probar el soporte sensor a sensor, útil porque el catálogo del fabricante suele ser más amplio de lo que acepta la versión concreta de tu vehículo.

Sí. Cada sensor tiene un campo Expresión, que calcula un valor a partir de otros sensores, así que puedes derivar lo que el coche no informa directamente, como la potencia en las ruedas a partir de las revoluciones y el par.

Además existe el Acumulador, que mantiene una ventana móvil sobre otro sensor. Eliges qué cierra la ventana, tiempo, distancia o número de muestras, y qué devuelve: suma, media, delta, pendiente o el último valor. Así se construye un sensor como el consumo medio de los últimos 50 km.

Los perfiles integrados y de catálogo son de solo lectura, así que el camino empieza exportando el sensor a un perfil tuyo y editando la copia.

Depende de si tienes un adaptador registrado. Con adaptador, la grabación es automática: la aplicación entiende que el viaje ha empezado cuando el coche pasa de 5 km/h y lo confirma cruzando la velocidad con el régimen del motor, que es el modo recomendado en ese caso. Sin adaptador, trabaja solo con la velocidad y no inicia nada por su cuenta: al notar que pareces estar conduciendo, pregunta si quieres registrar el viaje y decides tú.

También puedes empezar un viaje cuando quieras, sin esperar la detección. En Android, desde la aplicación, los widgets, Android Auto o una rutina del sistema. En iPhone, desde la aplicación, los widgets, las Actividades en vivo, CarPlay, los Atajos o pidiéndoselo a Siri. Y si se te olvidó grabar, puedes anotar el viaje entero a mano después.
Lo recuerda. Al final del viaje registra el lugar automáticamente, con la dirección. A partir de ahí puedes añadir una foto, una nota, activar una alarma para el tiempo del parquímetro y pedir navegación de vuelta al punto. También existe un widget de aparcamiento para la pantalla de inicio.
Son dos notas por viaje, con ejes distintos. El Safe Score (Puntuación de Seguridad) mira el riesgo en la conducción: aceleraciones y frenadas fuertes, curvas agresivas, tiempo a velocidad elevada, uso del móvil al volante y otros eventos que pueden suponer riesgo para la seguridad. Conducir de noche también pesa un poco, por ser una condición de menor visibilidad. El Eco Score (Puntuación Ecológica) mira la eficiencia: cuánto tiempo pasa el motor a régimen alto (lo que penaliza), cuánto tiempo estás parado con el motor en marcha (que también penaliza), cuánto aprovechas el corte de combustible al levantar el pie antes de parar (lo que ayuda), la suavidad de la velocidad y el consumo medio comparado con la referencia del coche, entre otros eventos. Un detalle importante: el Eco Score depende de datos de combustible, así que en viajes muy cortos o en vehículos que no informan del consumo simplemente no se calcula.
En vehículos que exponen esos sensores por el puerto OBD y son compatibles con nuestro catálogo, sí, con un descubrimiento que identifica cada rueda por separado para que sepas cuál es cuál.
El Panel monta indicadores con los sensores que elijas. El HUD (Head-up Display) refleja la información invertida para verla en el parabrisas. La dashcam permite grabar el trayecto con la cámara del móvil, con algunos sensores superpuestos en tiempo real, y el vídeo queda asociado al viaje correspondiente, accesible desde su detalle. Y la pantalla Aceleración reúne cuatro pruebas: Tiempo de Aceleración, en el rango de velocidad que definas, 1/4 milla, Tiempo de Frenado y Distancia de Frenado. Cada ejecución entra en un historial con gráfico y los picos de aceleración longitudinal y lateral, para que compares intentos.
Porque Android Auto restringe lo que las aplicaciones de terceros pueden dibujar en la pantalla del coche, por seguridad vial, y obliga a usar los componentes estándar de Google. Lo que encuentras ahí es Conexión, Panel, Datos del Viaje y Mantenimiento. El panel completo sigue en la pantalla del móvil. CarPlay también es compatible, con el mismo menú y las mismas restricciones, que allí vienen de Apple.
Los hay, y en las dos plataformas. Hay widgets de pantalla de inicio para la nota de conducción, el último viaje, el aparcamiento, los sensores y las acciones rápidas. En Android, la pulsación larga sobre el icono abre atajos para las acciones más usadas, como iniciar y terminar un viaje. En iPhone, esas mismas acciones están disponibles para los Atajos y las automatizaciones, buena parte de ellas con frases listas para Siri, y las Actividades en vivo muestran el viaje en curso en la pantalla bloqueada.

El Eco Score es la única puntuación que depende de una lectura de consumo, y esa lectura viene del adaptador: la app la deriva del sensor de flujo de aire, con el sensor de presión de admisión como alternativa. En un viaje grabado solo por GPS, sin adaptador conectado, no hay de dónde calcularla, y la puntuación se omite en lugar de salir mal.

Otros dos casos la dejan fuera incluso con el adaptador conectado: viajes de menos de un minuto y viajes demasiado cortos para quemar una cantidad medible de combustible. El Safe Score no se ve afectado, porque se construye a partir del movimiento, que el teléfono mide por su cuenta.

Se sigue grabando, hasta cierto punto. Tras 3 segundos sin señal de GPS, la app pasa a estimar la posición con los sensores de movimiento del propio teléfono, giroscopio y orientación, añadiendo un punto por segundo para que la ruta siga continua en vez de saltarse el tramo.

La estimación acumula error, así que tiene un límite de 2 minutos. Pasado eso, la app espera una señal real. Cubre bien un túnel o la rampa en espiral de un aparcamiento; no te lleva por un tramo subterráneo largo.

Por más de un camino, y se complementan.

En vivo, durante el viaje. Esta vía depende de un adaptador OBD conectado, porque es por él que la aplicación lee los sensores del coche. Cuando el coche informa del caudal de combustible, la aplicación usa ese valor; cuando no lo informa, lo estima a partir de otros sensores, como el flujo de aire, la carga del motor, el régimen y la proporción de la mezcla. De ahí salen el consumo instantáneo, el consumo acumulado del viaje y medias móviles por distancia recorrida, útiles para ignorar el ruido de una subida o de un semáforo. Cuánto de esto entrega tu coche depende de los sensores que exponga.

Por los repostajes, de depósito lleno a depósito lleno. Es el número que la bomba demuestra: marcas el repostaje como depósito lleno y la aplicación cierra el intervalo en el siguiente, dividiendo la distancia recorrida entre el total repostado por el camino. Los repostajes parciales entran en la cuenta. Si olvidaste registrar uno, marca la opción correspondiente y la aplicación rompe el intervalo en lugar de ensuciar la media.

Comparando los dos. En cada depósito la aplicación muestra lado a lado lo que informó el coche y lo que demostró la bomba, para que conozcas la desviación de tu vehículo.

La parte eléctrica se mide aparte, en kWh, con consumo propio, así que un híbrido enchufable nunca mezcla las dos.
Por dos motivos, y el segundo es el menos obvio.

Las fuentes son distintas. El cuadro del coche calcula a partir del caudal estimado por la centralita; el consumo de depósito lleno a depósito lleno mide lo que la bomba entregó efectivamente.

Las ventanas de cálculo también. Incluso cuando la aplicación usa el caudal informado por el propio coche, el número puede no coincidir con el del cuadro: cada fabricante hace la media sobre su propia ventana de tiempo o de distancia, con un algoritmo que no se publica y que difícilmente coincide con las ventanas que ofrece la aplicación, sean la instantánea, la del viaje o las medias móviles por distancia. Dos medidas correctas pueden divergir solo por cubrir tramos distintos.

Por eso la aplicación calcula ambos y los muestra lado a lado en cada depósito, para que conozcas la desviación de tu coche en vez de intentar adivinar cuál acierta. La columna de la centralita solo aparece cuando los viajes grabados cubren una parte suficiente de la distancia del intervalo; si no, la comparación sería con una muestra demasiado pequeña para significar algo.
La aplicación trata cada tipo de energía como algo propio, en los dos lados.

En el cálculo en vivo. El combustible declarado en el alta define la base del cálculo, porque cada uno tiene densidad y mezcla aire-combustible distintas. En un flex, la aplicación va más allá: cuando el coche informa del porcentaje de etanol en el depósito, identifica la mezcla (de E0 a E100) y reajusta el cálculo en tiempo real, sin que tengas que decir con qué repostaste. Si el coche deja de informar, sigue con el último valor fiable en vez de errar la cuenta.

En el control de costes. Líquidos, GLP, GNC y eléctrico tienen consumos propios que nunca se mezclan. Un híbrido enchufable muestra a la vez el consumo de combustible y el eléctrico en km/kWh, cada uno con su media, y un coche de gas mantiene el consumo de gas separado del de gasolina. En un mismo repostaje puedes anotar más de un combustible, lo que resuelve el caso de completar con dos tipos en la misma parada.
Se puede. La recarga se anota como un repostaje normal, con la cantidad en kWh y el importe pagado, y genera un consumo en km/kWh. Funciona tanto para eléctricos puros como para híbridos enchufables, que mantienen ese número separado del consumo de combustible.
El vehículo entero. Además de los repostajes, registras gastos, servicios hechos en el taller, mantenimientos preventivos con piezas y fluidos, ingresos (útil para quien trabaja con el coche) y recordatorios. Todo eso aparece junto en una línea de tiempo por vehículo, que es donde la historia del coche queda visible de una vez.
Avisa. Para el mantenimiento defines el recordatorio por kilometraje, por fecha o por ambos, y la aplicación sigue el cuentakilómetros para notificar en el momento adecuado. Para el repostaje, usa tu historial de consumo y la media de uso para estimar cuándo debería acabarse el depósito y recordártelo antes.
Lee los códigos de avería de la centralita, en tres profundidades que eliges tú. El Básico lee, a través de la dirección general de OBD-II, los códigos estándar y los códigos detallados de los módulos que responden. El Avanzado va a todos los módulos conocidos del vehículo, uno a uno, con las direcciones y las sesiones de cada fabricante, y habilita el retrato de los sensores de cada avería. Y el Profesional muestra los módulos del vehículo para que elijas cuáles leer o borrar, con la información de cada módulo.

Los códigos se separan entre confirmados, pendientes y permanentes, que dicen cosas distintas sobre la gravedad y la fase del problema.

La explicación de cada código viene de un catálogo extenso, con síntomas, causas probables y caminos de solución. No cubre todo código existente, sobre todo los específicos de cada fabricante, así que toda avería trae también un atajo de búsqueda ya preparado con el código, en tu idioma.

También puedes borrar los códigos, y el historial de las lecturas queda guardado para que veas si alguno volvió. El escaneo queda bloqueado con el coche en movimiento, a propósito.
Cuando la centralita registra una avería, hace una fotografía de los sensores en ese instante, con régimen, temperatura, carga del motor y otros. Eso es el freeze frame, y muchas veces dice más sobre el problema que el propio código, porque muestra en qué condición ocurrió. Los monitores de emisiones son los autotests que el coche ejecuta solo; es a partir de ellos como se sabe si el vehículo ha pasado lo necesario para la ITV.
Puedes, y es importante entender qué significa. Borrar el código limpia el aviso y el freeze frame asociado, pero no arregla nada: si la causa sigue ahí, la luz vuelve en cuanto el coche detecte el problema otra vez. Borrar también pone a cero los monitores de emisiones, y el vehículo necesita rodar un tiempo hasta completarlos de nuevo, por eso no conviene limpiar los códigos poco antes de la ITV.
Son tres niveles de profundidad. Los Datos en vivo muestran todos los sensores disponibles en lista, con gráfico. El Panel te deja montar indicadores solo con lo que interesa, en seis formatos. El Terminal es para quien sabe lo que hace: envía comandos directos al adaptador y muestra la respuesta en crudo, útil para investigar un vehículo que responde de forma inusual o para probar comandos específicos de tu coche y descubrir sensores a mano.

Porque cada uno tiene una Prioridad, y el adaptador solo puede hacer una pregunta al coche cada vez. Repartir ese tiempo por igual entre todo dejaría inservibles justo los números que cambian rápido.

Hay cuatro niveles: Alta, en tiempo real, Media, cada 5 segundos, Baja, cada 60 segundos, y Una vez por sesión para valores que no cambian, como el VIN. La velocidad y las revoluciones se leen siempre de forma continua.

Puedes cambiar la prioridad de cualquier sensor, y hay un ajuste general para la velocidad de lectura de los sensores prioritarios.

Son dos caminos y eliges uno, porque no funcionan a la vez. La diferencia está menos en lo que transporta cada uno y más en para quién sirve cada uno.

La integración nativa está hecha para quien usa Home Assistant. Se instala por HACS, se empareja con un código de 6 dígitos y mantiene una conexión de doble sentido con estado persistente, así que Home Assistant sigue sabiendo la situación del coche incluso después de reiniciar. Es también el camino más simple de configurar.

El MQTT es para quien ya tiene un broker o usa otras plataformas además de Home Assistant, como Node-RED, openHAB, ioBroker o Grafana. Publica en varios formatos, incluida la detección automática de Home Assistant. A cambio de esa flexibilidad, exige el broker en marcha y, para funcionar cuando estás lejos de casa, exige exponer ese broker con seguridad, lo que da más trabajo de configuración.

Resumiendo: si tu destino es Home Assistant, empieza por la nativa; si es otro sistema, ve con MQTT. Los detalles de cada una están en Home Assistant y MQTT.
No. Car 2 Home funciona por completo por sí solo, uses o no alguna plataforma de hogar inteligente. La integración con el hogar es un extra para quien ya tiene una o quiere montar la suya.
Son tres pasos. Primero, instala Car 2 Home desde HACS y reinicia Home Assistant. Después, en Home Assistant, ve a Ajustes > Dispositivos y Servicios > Añadir Integración y elige Car 2 Home. Por último, en la aplicación, en Ajustes > Home Assistant, indica la dirección de tu instancia y escribe el código de 6 dígitos que aparece en pantalla.
Tú lo controlas. En el modo En línea la aplicación transmite mientras conduces, lo que exige que tu servidor sea accesible fuera de casa. En el modo Solo Wi-Fi graba localmente y solo envía cuando el teléfono entra en una red Wi-Fi. Conviene saber que, incluso en Solo Wi-Fi, dos opciones vienen activadas por defecto y siguen transmitiendo por datos móviles: los eventos y la ubicación del teléfono, esta última como mucho una vez por minuto. Las dos están en Ajustes > Home Assistant, y puedes desactivarlas si lo prefieres.
Tú eliges. Pueden ir los sensores del perfil activo del vehículo, incluidos los del perfil avanzado del fabricante, más los números de tu control de costes, como cuentakilómetros, consumo medio, último repostaje y aparcamiento. Los sensores se declaran poco a poco, según aparecen, así que el panel se monta solo a lo largo de los primeros viajes. La cantidad de sensores calculados y la frecuencia de actualización varían según el plan; consulta «¿Cuáles son los límites del plan gratuito en la exportación?» en Planes y compras.
El Free se mantiene con publicidad y guarda un vehículo. El Pro quita la publicidad y libera las funciones completas, con todo en el dispositivo. El Pro Cloud añade copia de seguridad en la nube y sincronización entre tus dispositivos, con la mayor cuota de vehículos.

Además de quitar la publicidad, los planes de pago liberan:
  • descubrimiento de sensores sin límite de cantidad;
  • sensores calculados y eventos sin límite en la exportación a Home Assistant y MQTT;
  • transmisión casi en tiempo real a Home Assistant y MQTT, en lugar del intervalo largo del plan gratuito;
  • registro de ingresos con el vehículo;
  • búsqueda de lugares al registrar repostajes, gastos, servicios y mantenimientos;
  • mapa de los viajes sin restricción, en la ruta y en la reproducción;
  • temperatura de los neumáticos, además de la presión, en los vehículos que exponen ese sensor y son compatibles con el catálogo de la aplicación;
  • paneles personalizables en los Datos en vivo;
  • exportación de informes y de tus datos a archivo;
  • widget de aparcamiento;
  • más vehículos registrados.

El Pro es anual o compra única vitalicia; el Pro Cloud es mensual o anual. Un punto que suele generar dudas: la compra vitalicia da el Pro, y no incluye la nube.
Mucho. Con un vehículo registrado tienes la lectura de sensores en vivo, la grabación de viajes, el registro de aparcamiento, la lectura de códigos de avería con las explicaciones y el control de costes del vehículo, con repostajes, gastos, servicios, mantenimientos y recordatorios.

El plan gratuito se sostiene con publicidad. Y hay un camino más: varias funciones de los planes de pago pueden liberarse puntualmente, viendo un anuncio recompensado, sin suscribirse a nada. Es el caso de la instalación de un perfil avanzado del fabricante, del descubrimiento de sensores, de los escaneos de diagnóstico intermedios, del descubrimiento de los sensores de los neumáticos y de algunas exportaciones. Suscribirse quita la publicidad y saca ese paso del camino.
El Free guarda 1 vehículo, el Pro hasta 2 vehículos y el Pro Cloud hasta 5 vehículos.
Son dos, y vale conocerlos antes de montar el panel.

Cantidad. En el Free exportas hasta 5 sensores de la familia de los calculados y de evento, que reúne lo que produce la aplicación y no el coche: consumo medio, cuentakilómetros reconstruido, resumen de viaje, aparcamiento, nota de conducción, sensores del teléfono y los números del control de costes. Los sensores leídos directamente de la centralita del coche no entran en esa cuenta y son ilimitados en cualquier plan. La división no es arbitraria: de un lado lo que informa el vehículo, del otro lo que calcula la aplicación.

Frecuencia. En el Free los valores en vivo se envían como mucho cada 5 minutos, frente a 0,5 segundos en los planes de pago. Ese intervalo afecta solo a la telemetría continua, como velocidad y régimen; aparcamiento, resumen de viaje y el resto siguen llegando al momento.
Puedes, y no hay límite de dispositivos. El plan está en tu cuenta Car 2 Home, no en el teléfono, así que basta con entrar con la misma cuenta en el otro dispositivo. Tus datos solo te acompañan automáticamente en el Pro Cloud; en el Pro, el plan vale en todos, pero el historial queda en cada dispositivo.
Puedes. El plan queda ligado a tu cuenta Car 2 Home, no a la tienda donde se hizo la compra. Entra con la misma cuenta en el iPhone y ya está activo. No uses «Restaurar compras» de Apple, porque la compra no se hizo ahí. Solo el cobro y la cancelación siguen en la tienda original.
Car 2 Home nunca procesa pagos directamente: todas las transacciones pasan por la App Store o por Google Play. En estos casos el problema casi siempre está en las reglas de la tienda o de la tarjeta. Comprueba si la tarjeta acepta compras internacionales y si los datos de facturación de tu cuenta en la tienda están actualizados.
No se borra nada. Los vehículos por encima del límite siguen existiendo con todo el historial; eliges cuál o cuáles quedan activos, según el límite del plan en el que te quedaste. En la exportación al hogar conectado hay una carencia de 7 días, con aviso el primer y el último día, durante la cual no cambia absolutamente nada. Pasado ese plazo, la aplicación pasa a exportar solo la cantidad del plan gratuito, pero tu selección de sensores no se reescribe: si vuelves a suscribirte, todo vuelve solo, sin que rehagas nada.
En su mayor parte, a ningún sitio más allá de tu teléfono. Las lecturas en vivo de los sensores se quedan en el dispositivo y no se nos envían. Las exportaciones a Home Assistant o MQTT van directas del teléfono a tu casa, sin pasar por nuestros servidores. Lo que se sincroniza es lo que contratas: con Pro Cloud, tus vehículos, viajes, repostajes y gastos tienen copia para que otro dispositivo los restaure, y eso incluye el trayecto del viaje en el mapa y su historial de sensores, que es justo lo que permite abrir el mismo viaje en otro dispositivo.

Los datos quedan cifrados con AES-256 en el propio dispositivo, circulan por conexión TLS y, de nuestro lado, están en una base de datos en una red aislada con acceso restringido, tras varias capas de cortafuegos. Seguimos la LGPD, el RGPD y la CCPA/CPRA, y puedes eliminar la cuenta y los datos cuando quieras. Los detalles están en la Política de Privacidad.
Para la mayor parte de la aplicación, no: la gran mayoría de las funciones va sin iniciar sesión, con todo en el teléfono. Algunas dependen de cuenta, y la compra o restauración de un plan es una de ellas.

Al entrar, tu vehículo y el adaptador emparejado pasan a sincronizarse, lo que ya ayuda a la hora de cambiar de dispositivo. Viajes, repostajes, gastos y el resto del historial solo suben con Pro Cloud. En un Pro sin nube nunca salen del teléfono.
De dos formas, y ambas en Ajustes > Copia de seguridad y exportación. La Copia de seguridad / Restauración genera un archivo único con todo, que guardas donde quieras y restauras después. El Exportar datos a archivo genera hojas de cálculo por periodo y por área (repostajes, mantenimientos, servicios, gastos, ingresos y recordatorios) para abrir en cualquier editor de hojas de cálculo. El Exportar datos a archivo es una función PRO.
En Ajustes > Reportar un error. La opción abre un mensaje ya con el registro técnico adjunto, que es lo que permite entender qué pasó sin tener que preguntar detalles. Describe qué estabas haciendo y qué esperabas que ocurriera; cuanto más concreto, más rápido el diagnóstico.
Desde la pantalla Cuenta, en la aplicación, o desde la página de eliminación en el sitio web. Recibes un correo de confirmación y, al confirmar, la eliminación se programa con 7 días de carencia, periodo en el que todavía puedes cancelarla desde la aplicación si cambias de idea. Pasado el plazo, los datos del servidor se eliminan. Si quieres guardar una copia antes, pide la exportación de tus datos en la misma pantalla.